Durante el sprint se realizan los test y se integran las historias de los usuarios, de manera que en ese momento aparecen los escaped defects o errores ocultos que el SCRUM Team pasó por alto ¡¿Qué hacer?! ¡Solucionar antes de que el Product Owner se dé cuenta! ¡¿Cómo?! Teniendo claro que la gestión de errores en el SCRUM puede ejecutarse de dos maneras: la ideal y la funcional ¡¿Cuál seguir?! Zoraida Ceballos de Mariño, seguidora de planificación de proyectos, explica cómo seguir cada procedimiento para encontrar una pronta solución y tú decides.

La gestión de errores ideal (según la teoría y espíritu del SCRUM)

  1. Crear una nueva tarjeta para el error o la falla e incorporarla en el backlog del producto.
  2. Gestionar como cualquier otra tarea: planificar el sprint, escoger elementos del backlog del producto…
  3. Incluirlo en el backlog del sprint solo si agrega valor al producto o proyecto

¿Por qué no es la gestión más recomendada? Porque al incluir el error o la falla en el backlog del producto deberá esperarse hasta el final del siguiente sprint para proceder a trabajarlo.

La gestión de errores funcional (según la práctica del SCRUM)

  1. Crear un “segundo backlog del producto” específico para errores o fallas, es decir, un “backlog de errores” o “backlog de fallas”.
  2. Establecer un porcentaje de tiempo y capacidad para dedicarlo a este nuevo backlog siempre que sea necesario.
  3. Trabajarlo en paralelo al desarrollo del producto o proyecto.

¿Cómo saber si funciona? Cuando el equipo puede ofrecer soluciones eficientes y eficaces sin exceder el porcentaje de tiempo para encontrar las soluciones. De manera que cuando el equipo requiere la mayor parte del tiempo para reparar fallos, es señal de que hay que revisar el proceso o de que quizás el SCRUM no es la metodología ágil más adecuada para ese proyecto.