Para lograr un pensamiento ágil no se trata de hacer su uso en aquellos proyectos bajo la metodología SCRUM, sino de hacer uso de este tipo pensamiento en todo momento del día, es decir, que sea una manera de pensar y accionar ante cada situación de la rutina diaria. Zoraida Ceballos de Mariño, seguidora de planificación de proyectos, ofrece tips para lograrlo, porque de un pensamiento ágil nace un entorno ágil.

  • Ten claro tus objetivos

Al igual que el desarrollo de un software, tener claras tus metas a mediano y a largo plazo, te hará saber cómo ir hacia ellas sin perder tiempo ni esfuerzo. Ya lo dice el dicho: quien tiene claro el qué, consigue el cómo.

  • Sé parte de equipos efectivos

No solo en equipos de trabajo. Familia, amigos, parejas, equipos deportivos, grupetes en el gym… Recuerda la premisa para la conformación de los SCRUM Team dentro y fuera de la oficina: equipos multidisciplinarios, autogestionados y altamente funcionales.

  • Sé puntual

Al igual que una entrega temprana ofrece mayores posibilidades de calidad del producto, una llegada temprana a tus actividades ofrece la posibilidad de mayor rendimiento del tiempo y así el cumplimiento de las actividades programadas.

  • Elimina las amenazas tan pronto aparezcan

No dejes para luego la solución ante errores, fallas, dificultades, restricciones, impedimentos y desafíos. Corrige de inmediato.

  • Hazte de herramientas

Así como el SCRUM Master ofrece todas las facilidades que permiten seguir el curso del proyecto, cuando se tiene pensamiento ágil, se emplea lo más útil de cada metodología ágil para dar respuesta a las necesidades y mejoras.

  • Considera a las personas

En el Manifiesto Ágil queda claro que “los individuos  las interacciones son más importantes que los procesos y las herramientas”, así que da prioridad al encuentro cara a cara con tus equipos y siempre que sea posible, con los usuarios. Recuerda además que el SCRUM es un modelo de desarrollo colaborativo.

  • Evalúa la evolución

Piensa en los sprint: no solo es necesario el análisis de los puntos críticos para encontrar mejoras. Las reflexiones del proceso en general en función de los objetivos, permiten replantear, practicar/probar y avanzar.

  • Ten en cuenta que todo es una oportunidad de mejora

Pase lo que pase, cada ciclo es una nueva oportunidad para que todo funcione adoptando nuevos procedimientos o consolidando los más afectivos. No hay que olvidar que una metodología ágil es mejoramiento continuo e innovación permanente en escenarios de incertidumbre. Aun los errores pueden dejar ganancias.