En SCRUM el control del proceso es a través del control empírico y no a través del control predictivo. Zoraida Ceballos de Mariño, seguidora de planificación de proyectos, explica las características del control del proceso empírico.

  • Desde el inicio, asume la predicción de variables, es decir, toma en cuenta los cambios propios del contexto (velocidad de desarrollo, demandas del mercado) y la complejidad del progreso en función de los conocimientos del SCRUM Team.
  • Toma sus decisiones sobre la base de la observación-experimentación-resultados, y no siguiendo una planificación inicial.
  • Puede añadir nuevos requisitos propios de los resultados tras la experimentación.
  • Todo el proceso está basado en transparencia (el proceso siempre es observado por todo el equipo de desarrollo), inspección (la revisión del proceso, producto y SCRUM Team es constante) y adaptación (las mejoras del proceso y del producto son permanentes).
  • Conforme se va desarrollando el proceso, busca implicar un menor esfuerzo en la toma de decisiones.

La metodología en la práctica

  • Desde el inicio, define la complejidad del proyecto a asumir. Esto es: requisitos, tecnologías y personas.
  • El SCRUM Team mejora su metodología de trabajo permanentemente para mantener la sincronización, el foco en los objetivos, el curso del sprint, y así ganar productividad y eficiencia.
  • El final de cada sprint no solo es una demostración de los resultados, sino una inspección de los mismos. A partir de allí, se realizan las adaptaciones en función de las prioridades, es decir, los nuevos requisitos son incluidos en las planificaciones de los siguientes sprints.

Cabe destacar que el SCRUM, como ningún otro proceso empírico, trabaja con los conocimientos y habilidades de los miembros del equipo. Además, trata de mantener la motivación y las relaciones interpersonales en el enfoque de gestión. La suma de todos estos aspectos es lo que hace que el SCRUM genere resultados de valor.