En el 2001, para mejorar el desarrollo de software, diecisiete críticos de modelos de software se reunieron para crear un método basado en procesos como una alternativa ante los métodos existentes caracterizados por ser rígidos y con fuerte dependencia a las planificaciones detalladas previas a la fase de desarrollo. Esta nueva metodología fue denominada Metodología ágil y contempla sus principios en el Manifiesto ágil. Desde entonces, la metodología SCRUM lo considera como principio base para el desarrollo de productos, servicios y procesos. Zoraida Ceballos de Mariño, seguidora de planificación de proyectos, reúne estos principios.

Los 10 principios del Manifiesto ágil en el SCRUM

  1. La prioridad es satisfacer al cliente (Product Owner, PO) con entregas de valor, tempranas y continuas.
  2. Los requisitos pueden variar. Los resultados a partir de estos cambios deben convertirse en una ventaja competitiva para el PO.
  3. Las entregas al PO deben ser en el período más breve posible.
  4. El PO y los desarrolladores (SCRUM Team) trabajan juntos durante todo el proyecto.
  5. El desarrollo del proyecto se logra con un SCRUM Team motivado, auto-organizado y a quienes se les confíe la ejecución del trabajo.
  6. El método de comunicación al y entre el SCRUM Team es la conversación cara a cara.
  7. El software (producto, servicio, gestión de procesos de negocio) en funcionamiento es la medida principal de progreso.
  8. Debe promoverse el desarrollo sostenido a través del mantenimiento de un trabajo constante y reflexiones en intervalos regulares para ajustar y perfeccionar las siguientes fases de desarrollo (sprint).
  9. La agilidad se mejora a través de la excelencia técnica y el buen diseño.
  10. La cantidad de trabajo debe simplificarse.
Zoraida Ceballos de Mariño Manifiesto agil en el SCRUM

El valor del Manifiesto y su utilidad en el SCRUM

La metodología ágil, y así el SCRUM, valora a los individuos y sus conocimientos, habilidades y creatividad por encima de los procesos y herramientas. Sabe que sin ellos, no existirían los resultados. Así mismo, considera que el resultado y su funcionamiento son más importantes que la documentación previa al inicio del proyecto cuando se quiere aportar valor.

No menos importante es la importancia de la colaboración del cliente durante todo el proceso como uno más del equipo y con él, la consideración más importante de la metodología ágil: la respuesta ante el cambio y más que seguir el plan es lo que permite la evolución rápida y continúa.