Hablaba ayer, con el amigo Domingo Gaitero, justo después de terminar el curso sobre Management 3.0 online, sobre las diferentes visiones, maneras, planteamientos, etc., que está teniendo la gente frente a la crisis sanitaria, de aislamiento, de perdida de empleo, etc.

Y, de entre todo lo que nos ha llegado de repente, especialmente me quiero centrar en este post en la palabra cambio (¿ya suena Ágil, no?).

De hecho, asumir que esto es un cambio, o ver la situación actual como un cambio, ya está marcando una manera de pensar, un pensamiento Ágil. Existe a nuestro al rededor el pensamiento «es que cuando volvamos a la normalidad», pero también hay otra mucha gente que pensamos que «es quizá no vamos a volver a la normalidad» (y ello no quiere decir que vayamos a un escenario apocalíptico es, simplemente, asumir que… las cosas han cambiado).

¡Qué pensamiento más Ágil! ¿no? Bienvenido el cambio. Bueno tan Ágil que existe LA mítica frase de Kent Beck, el creador del framework eXtreme Programming, que decía «los negocios cambian, la tecnología cambia, los equipos cambian. El problema no es el cambio en sí, el problema es la incapacidad de adaptarse».

Tanto me llegó aquella frase, adoro esa frase, no de ahora, sino desde hace años, muchos años, que hace mucho tiempo 233 Grados de TI hizo unas tazas se llevaban como lema aquella frase. Te dejo foto de una que aún conservo (acabo de encontrar como 10 tazas, sin estrenar, con su caja y todo, si alguien quiere alguna que me lo diga, y, en algún momento, se la daré).

Negar el cambio y «aferrarse a los requisitos» y a un plan… o asumir el cambio, los planes cambiantes y aprender de él. Que ejemplo de pensamiento cascada frente a Ágil tan de ahora.

Se han escrito decenas de comparativas entre el pensamiento tradicional, cascada, y el Ágil. Tengo muchas que podría usar para poner contexto a este post.

Pero, para evitar irme a los clásicos y más populares autores, voy a tirar de la comparativa que hizo en su día Linda Rising (aunque a muchos no os suene, esta señora es un mito en el mundo de la gestión software, son especialmente valiosas sus aportaciones, de hace más de 20 años, al área de los patrones… ¿alguien recuerda el patterns almanac?), hablando de la mentalidad Ágil frente a la cascada (hay numeras referencias e incluso vídeos, hasta Rising realizó la keynote de cierre del Agile 2011 hablando de este tema).

Decía Rising, que una mentalidad (uso conscientemente la palabra mentalidad, ese «mindset» que se usa en inglés) cascada (Rising usaba la palabra «fixed», de fijo, inamovible) evita los desafíos, frente a un pensamiento Ágil que «los abraza». ¿Cuánto pensamiento tenéis a vuestro al rededor, ahora, que frente a la crisis de coronavirus está evitando el desafío frente a gente que lo ve cómo un nuevo reto a superar y al que adaptarse? Pasividad frente a adaptación.

Decía también Rising que le pensamiento cascada se caracteriza por reaccionar frente al cambio con sentimiento de «impotencia», mientras que el pensamiento Ágil se caracteriza por un sentimiento de «resiliencia» frente al cambio. Resiliencia, ya sabes, esa palabra que habla de adaptarse a las situaciones límite.

Hay muchos más aspectos que diferencian un pensamiento cascada frente a uno Ágil y que, en crisis como estas, o en las del día a día vuestro trabajo, podéis observar, y que dejan bastante claro con que tipo de mentalidad si nos estamos enfrentando al problema. Pero me quedo con una última.

Mentalidad cascada o Ágil… ¿Los problemas son algo a evitar, esconder y que paraliza o son una oportunidad de aprender y un cambio de que salir mejorado? Tú decides. Que la Agilidad te acompañe.

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