Es realidad: el SCRUM se consolida cada vez más como la metodología ágil más demandada para la gestión de proyectos, ¿por qué?… Zoraida Ceballos de Mariño, seguidora de planificación de proyectos, te da más de diez razones de por qué es SCRUM no es una moda.

  1. Es ejecutable tanto en start ups como en grandes empresas ya consolidadas o tradicionales.
  2. Cumple los tiempos de entrega.
  3. Reduce los costos y rinde el presupuesto.
  4. Retorna la inversión.
  5. Complace al cliente.
  6. Reconoce las necesidades reales y responde ante los requisitos y prioridades cambiantes. Incorpora los cambios en su proceso.
  7. Optimiza el diseño del proyecto.
  8. Se acopla al entorno cambiante y competitivo que exige innovación.
  9. Se adapta a distintos tipos de negocios y proyectos por muy exigentes que sean.
  10. Predice ante la incertidumbre.
  1. Cuenta con un manejo de errores eficiente.
  2. Requiere de la participación directa del cliente durante diversas fases de desarrollo del proyecto.
  3. El líder del proyecto (SCRUM Master) es mucho más eficaz que un Project Manager.
  4. Permite el desarrollo de diversos conocimientos y habilidades de los profesionales involucrados en los SCRUM Team que, además, son multidisciplinarios.
  5. Mejora el manejo del tiempo y aumenta la productividad.
  6. Mantiene la motivación, el desempeño, el entendimiento y la integración del equipo y del cliente.
  7. Potencia la creatividad del equipo.
  8. Es modelo de trabajo colaborativo, autogestión de equipos de trabajo y éxito colectivo.
  9. Prioriza el alcance de resultados funcionales y que sean el mejor de todos.
  10. Produce resultados de valor que se van mostrando en la medida en que van surgiendo.

Eso sí: hay que tener claro que agilidad no es rapidez. Si bien se arrojan resultados lo más pronto posible, el tiempo total del desarrollo de proyecto es el mismo. Entonces, he aquí otra ventaja: el SCRUM no crea falsas expectativas en torno al desarrollo ágil.